Transformación digital y Machu Picchu


Una de las grandes armas de la competitividad del turismo internacional de hoy y, con mayor razón, en los años que vienen, es ofrecer servicios, productos, atenciones, facilidades y experiencias en el más alto nivel de eficiencia para alcanzar índices de satisfacción de nuestros visitantes.

A estas alturas del partido, ya no cabe la menor duda que si no nos lanzamos en firme y a plenitud en la transformación digital del Perú y, en especial del sector turismo, nuestra competitividad se verá fuera de las grandes ligas en donde queremos estar.

Visto este asunto en esos términos, el caso de Machu Picchu ha saltado a la palestra por el insistente problema generado por buena parte de los pobladores del distrito de Machu Picchu de mantener una cuestionable forma de vender boletos a los sufridos turistas para adquirir una entrada a la ciudadela, sea haciendo una vergonzosa cola en la oficina del Ministerio de Cultura de Cusco o en el mismo distrito. Este proceder tiene unos 50 años de vida ante los ojos de todos los operadores del turismo y cientos de turistas nacionales e internacionales.

Como era de esperarse, la llegada de una nueva ministra al MINCUL, doña Leslie Urteaga, ocasionó un verdadero terremoto de intensidad incalculable que ha echado por tierra los dudosos procedimientos hasta ahora seguidos para vender un boleto, es decir, cola, mafia, poco transparente, cuasi secreto, sin resultados, personal de campamento sin equipos, sin saber los flujos reales de ingresantes, marchas, protestas y lo que se deriva de lo que ya conocemos, incluidos la compra de buses fantasmas.

Entonces la ministra, a quien felicito por su valor, gestión y resolución, emprendió el cambio de plataforma de ventas y procedimientos poniendo en manos de los visitantes un instrumento moderno, digital, automático, pago instantáneo, boleta de venta igual, libre elección de día y hora según el aforo y, sobre todo, transparencia e indicadores de control. Cada turista mira en la pantalla los aforos diarios y así puede elegir el día que mejor le plazca.

Esta transformación nos pone de inmediato, aunque un poco tarde en el ranking de los monumentos culturales patrimonio de la humanidad que han pasado a la modernidad y a la altura de lo que significa Machu Picchu propiedad de todos los peruanos.

Sobre este tema ya se había pronunciado la UNESCO al señalar que "Los monumentos y lugares históricos, el patrimonio vivo y los sitios naturales enriquecen nuestra vida diaria de innumerables formas, ya sea teniendo un contacto personal directo con ellos o mediante cualquier dispositivo conectado"[1] La ministra Urteaga ha obrado entonces con total respaldo internacional al recoger con rectitud el mandato del ente internacional.

Pero también se ha ganado el respaldo de la Organización Mundial del Turismo quien de la misma manera se ha pronunciado y solicitado a sus Estados miembros seguir el siguiente convencimiento: "La innovación y los avances digitales brindan al turismo oportunidades de mejorar la inclusividad, el empoderamiento de las comunidades locales y la gestión eficiente de los recursos, entre otros objetivos de la agenda general de desarrollo sostenible".[2]

Agrego que nada nuevo es este proceso. Solamente que la ministra ha llegado para poner en orden las cosas, hacer prevalecer su autoridad que tengo la seguridad que se extenderá a todos los bienes monumentales que poseemos, así como los museos públicos que deben de pasar a una nueva etapa.

Veamos cómo operan digitalmente otros atractivos turísticos del mundo, con tres breves ejemplos provenientes de dos grandes del turismo internacional: El Palacio de Versalles, El Museo del Louvre en Francia y el Museo del Vaticano en Italia. Este puñado es un caso común y corriente que funciona y funciona bien la adquisición de boletos de ingreso para sus afortunados usuarios.

Todos ellos, como se verá a continuación, pueden comprar desde cualquier lugar del mundo, en tu oficina, en el sofá de mi sala o incluso desde Lince, el distrito donde vivo. Se observa que bastará anotar en la plataforma correspondiente, nombre, pasaporte, fecha y hora de ingreso porque hay turnos y circuitos y, el precio a pagar por el producto a seleccionar. Bastará un clic y ya tienes tu boleto en tu dispositivo. Es todo. Venta sobresaliente que tiene indicadores: emisiones, arqueos, visitantes, pagos totales del día, verificación en puertas de ingreso y salida, nacionalidades, con pasaportes y DNI, etc. Veamos esos boletos adquiridos en noviembre 2023.

Así la cosas, propugnamos por la transformación digital en el turismo peruano que empieza con salir del hotmail.com y pasar a los procesos internos, comercialización, ventas, marketing y todos los competidores de un destino, unidos bajo una sola marca salir a competir y llegar al destino inteligente, plataformas y softwares. Es decir, ofrecer un mejor producto; ir hacia las innovaciones y tecnologías, actuar en la sostenibilidad y, en especial, pasar a la gobernanza del destino tanto pública como privada. Si no estás aquí, estás sencillamente fuera.

Enhorabuena para el Perú al dar un paso magnífico.

Santa Rosa de Lima, bellísima vecina de Lima, la m...

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